¿Por qué algunas personas son capaces de seguir adelante incluso cuando las cosas se ponen difíciles y otras se rinden ante el primer obstáculo? Quizás pienses que tú no eres de esas personas perseverantes, pero la neurociencia y la psicología nos muestran que la perseverancia es una cualidad que todos podemos desarrollar y cultivar.
La perseverancia proviene del cerebro.
No hay una sola área del cerebro que se ocupe de la perseverancia, sino que se trata de una red de diferentes áreas y neurotransmisores que se comunican entre sí. Estos sistemas trabajan juntos para mantenerte enfocado en alcanzar tu objetivo y superar los obstáculos.
La corteza prefrontal es donde se llevan a cabo la planificación, el establecimiento de objetivos y el autocontrol. Esta parte del cerebro se activa cuando realizas una tarea que requiere persistencia, por lo que es una parte crucial de la vía de la perseverancia.
El neurotransmisor dopamina es la verdadera estrella del espectáculo de la perseverancia. La dopamina se conoce como la «molécula de la recompensa». La descarga de dopamina que se produce después de anticipar una recompensa y alcanzar un objetivo hace que quieras volver a hacerlo. Aprovecha el poder de la dopamina, aprovecha tu circuito de recompensa y podrás crear el hábito de la perseverancia.
Desarrolla tu perseverancia
Tu camino hacia la perseverancia se construye con el tiempo. Debes adquirir el hábito de perseverar y todos sabemos que desarrollar un nuevo hábito lleva tiempo.
Correr es una forma perfecta de desarrollar tu perseverancia:
- Es fácil fijar objetivos. Puedes dividir las carreras en objetivos pequeños y realistas y, cada vez que alcances uno, obtendrás la recompensa de una descarga de dopamina que le dirá a tu cerebro que es algo bueno.
1. Estás rodeado de otras personas que quieren mejorar. Tener una mentalidad de crecimiento y ver a otros esforzarse y dedicarse a correr te ayudará a fortalecer tu autocontrol y tu motivación.
- Puedes aprender de los errores. Cuando una carrera o una competición no sale como habías planeado, tienes una oportunidad ideal para convertir el fracaso en una experiencia de aprendizaje, lo cual es fundamental para la perseverancia.
- Tienes animadores. Incluso animarte a ti mismo ayuda a agudizar la respuesta de la dopamina, así que felicítate siempre por cualquier logro. Si hay otras personas animándote también, mejor aún. Encontrarás todos los animadores que necesitas en un club 261.
